Lunes, Agosto 03, 2015
   
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BIENVENIDOS A POSCONFLICTO

AMIGOS CONSTRUCTORES DE PAZ


 

Produce un verdadero dolor de nación ver como se incrementan las muertes de soldados, policías, guerrilleros y población civil en medio de este irracional y esquizofrénico torbellino de la violencia. Se han olvidado las más mínimas consideraciones que nos  debemos todos los colombianos y una sin razón, atropella lo poco que en defensa de los Derechos Humanos, nos queda todavía. Los inmensos daños ecológicos que contaminan las fuentes de agua que surten los acueductos veredales y de poblaciones pequeñas, así como los daños generados sobre la infraestructura productiva, deben llevar los más rápido posible a planear un detente!!!, antes de que sea demasiado  tarde para corregir este errático rumbo de agresiones mutuas y sistemáticas entre los actores armados.

Por estas razones aparece como bálsamo milagroso, en medio de los oscuros nubarrones de bombardeos, emboscadas y ataques, el compromiso,  las oraciones, palabras y  gestos con los que su Santidad Papa Francisco ha decidido asumir su tarea apostólica, expresándole al Presidente Santos, en su último encuentro en el Vaticano, su decidido compromiso de vincularse la Iglesia y él personalmente, para ayudar en lo que Colombia considere útil y necesario en los inaplazables compromisos por la Paz. Y no es de cualquier monta este significativo apoyo y compromiso que expresa el líder más carismático de toda la cristiandad, cuando le aconseja al Presidente “perseverar en la búsqueda de la Paz”. Con toda seguridad de este tenor fueron las sabias recomendaciones que le hizo su Santidad  a los Presidentes Barak Obama de los EE.UU y Raúl Castro de Cuba, que permitieron a estas dos naciones americanas cerrar el ciclo de más de cincuenta años de agravios mutuos y encontrar, por fin, la senda del mejoramiento diplomático y humanitario que mucho alivio reportara a las  familias de estas dos sociedades envueltas en medio de situaciones agresivas que pusieron en riesgo la Paz mundial. Y qué  decir de ese descomunal esfuerzo del  Papa Francisco en las determinaciones y orientaciones que los EE.UU.  Y sus aliados de Europa han desarrollado buscando el mejoramiento de la  difícil situación en Siria y sus vecinos árabes.

Será muy importante  que el Santo Padre acepte por petición de las partes (gobierno y Farc) jugar un papel determinante como mediador, pues esto se considerara como una tabla de salvación frente al agotamiento que pareciera acompañar a los integrantes de la mesa de dialogo. La reconocida autoridad de la Iglesia será garante vital para que los acuerdos logrados y firmados se cumplan en toda la extensión de la palabra. Para el gobierno del presidente Santos será el camino de hacerle llegar a la insurgencia, su palabra de compromiso por lograr una sociedad más justa y equitativa a través de los múltiples esfuerzos políticos y eleccionarios que se desarrollaran después de la firma del Acuerdo Final y sobre todo, la reafirmación que los nuevos movimientos políticos que nazcan, serán sagradamente respetados y protegidos por el Estado, alejando de las insurgencias ese recuerdo espantoso y doloroso que se vivió en los tiempos de la Unión Patriótica, donde más de tres mil miembros fueron impunemente masacrados por los “enemigos agazapados de la Paz”, que no permitieron el desarrollo y crecimiento de esa organización política alternativa. Y en igual sentido, las Farc podrán enviar a través del conducto papal su indeclinable compromiso de dejar atrás “la política de los fusiles” y acogerse, en toda su dimensión, a la lucha política estimulada y amparada por la Constitución Nacional.

En esta forma no tendrá ningún sentido ni respaldo alguno el hecho que se le dispare al proceso de Paz de La Habana, desde las agrupaciones políticas que siempre han estado en íntima relación con las jerarquías eclesiásticas, como son el partido conservador y el Centro Democrático. Si efectivamente los diálogos se plantean  como el camino más corto y rápido para superar el odio, la violencia y las desigualdades, que mejor momento  para apoyar al Santo Padre en este esperanzador compromiso.

La presencia del Vaticano, así como la de La Unión Europea, el gobierno de los EE.UU. Alemania, Noruega, Suecia, Cuba,  todos los países hermanos de  América, UNASUR, etc. deben convertirse en los portadores de todo el optimismo y los verdaderos garantes de no levantarse de la mesa y dar por concluida la agenda de los cinco puntos que fue la que facilitó el comienzo de los diálogos en Cuba.

Los colombianos tenemos el derecho y el deber de terminar esta guerra absurda y comenzar pronto la  reconstrucción de todo nuestro tejido social,  hoy seriamente afectado, sobre todo con el drama humanitario de más de seis millones de víctimas. La Iglesia colombiana conoce a profundidad esta dolorosa situación.

Por estas razones expuestas y con  el respeto de usanza queremos expresar nuestros profundos agradecimientos a su Santidad Papa Francisco por ofrecer su autorizado  acompañamiento a la altura que lo considere  necesario el Presidente Santos y los delegados de las Farc. En los Diálogos de La Habana.

ALONSO OJEDA AWAD
Ex. Embajador de Colombia en Europa.
Vicepresidente del Comité Permanente por la defensa de los Derechos Humanos. CPDH.
Junio 21 de 2015

 



EL ABC DE LA COMISIÓN DE LA VERDAD PARA LA PAZ

 

Es sorprendente la diferencia existente entre la posición de las víctimas y la de los políticos y empresarios –del campo y la urbe–: mientras aquellas buscan saber qué pasó, que se les reconozca y resarza con la promesa firme de no repetición, estos sueltan el eterno sainete “sin impunidad”, que quiere decir, cárcel o muerte.

Así lo entiendo, cuando desde esos sectores salen aullidos, más que voces, pidiendo castigo a la medida de sus propios deseos y bajos sus términos. Ha sido tan fuerte su expresión, gracias al eco y las ondas que los grandes medios de comunicación se dedican a levantar en la opinión pública de forma permanente en todas sus emisiones: es frente a esa Comisión de la Verdad donde sus dueños y directivos tendrán que dar cuenta del daño que le han hecho al país con esa forma de presentar el conflicto y las conversaciones de La Habana, bajo una exclusiva y estrecha perspectiva, donde hasta el presidente Santos pasa a ser un pobre pendejo engañado por las omnipotentes Farc bajo la égida del castrochavismo esa comisión deberán presentarse y aceptar su participación en el conflicto en forma directa los empresarios del campo que,…. escogieron los ejércitos particulares para defenderse y terminaron masacrando poblaciones y creando el mayor éxodo que ha vivido Colombia: seis millones de personas desplazadas internamente y cuatro en el extranjero. También deben llegar quienes compraron…. tierras expoliadas a terceros más pobres, tanto como quienes se hicieron los locos y a sabiendas extendieron los cercados de sus fincas.

Lola Salcedo, El Heraldo de Barranquilla, 7 jun2015, La Comisión de la verdad. (http://bit.ly/1AZgz4T). El acuerdo entre el Gobierno y las Farc de convocar una comisión para el esclarecimiento de la verdad, la convivencia y la no repetición es un paso de muchísima importancia.

La perspectiva de delegar en la Comisión de la Verdad la función de aportar los elementos para resolver lo referente a la responsabilidad por el conflicto y el marco de verdad y revelación en el que deben juzgarse las acciones y acontecimientos que van a confesar o reconocer los victimarios da un salto adelante al período inmediatamente posterior a la celebración del acuerdo de paz, posponiendo la solución para después de haber celebrado un acuerdo, cuando las Farc hayan depuesto las armas y se inicie elposconflicto.

Es un recurso brillante, que tiene afinidad con conocidas herramientas utilizadas en el campo de la investigación de operaciones, y consiste en construir una solución a partir del futuro deseado, de adelante para atrás: una vez concentrada y desarmada la guerrilla, y firmemente establecidas las bases del acuerdo de paz con el respaldo de una amplia mayoría de la opinión pública y un virtual consenso entre las fuerzas políticas que están enfrentadas, se procede a resolver lo que hoy parece imposible.

Pero, conocida o acordada la “verdad” en el ámbito de la Comisión, puede prevalecer en la opinión pública lo que ‘Iván Márquez’ ha resaltado como atributo de las víctimas humildes que no hacen énfasis en la venganza sino en la reconciliación, con base en el conocimiento de la verdad, las reparaciones y la garantía de la no repetición. Los tres objetivos de la Comisión, el esclarecimiento de lo ocurrido, ayudar a la convivencia pacífica en los territorios y garantizar la no repetición, apuntan precisamente en esa dirección.

Rudolf Hommes, El Tiempo, 7 jun2015, Las piezas del rompecabezas (http://bit.ly/1JEn2U8 ). Quienes defendemos el proceso de diálogos para la paz y solución del conflicto social y armado, tenemos en la Comisión de la verdad que se ha creado, un hecho de la mayor trascendencia histórica que coloca en terreno firme uno de los mayores sueños de la sociedad colombiana del siglo XXI. Los enemigos de la paz pierden terreno y el único recurso que les queda es mentir e intentar manipular a la opinión publica. Pero la verdad prevalecerá.

Se ha dado a conocer por las Farc y el gobierno el Acuerdo para la conformación de la Comisión para el esclarecimiento de la verdad, la convivencia y la no repetición (http://bit.ly/1QGucYs ). Cuando el panorama no era el más halagador para las conversaciones, se da este trascendental pacto que recupera el camino de la solución al conflicto social y armado. Lo consensuado tiene un valor similar al Acuerdo general para la terminación del conflicto, firmado el 26 de agosto del 2012, (http://bit.ly/1ntk4t5) cuando se dio inicio a la Mesa de conversaciones de Cuba. Por supuesto, el acumulado de la paz se amplía pues la decisión se suma a las coincidencias en materia agraria, de participación política, erradicación de los cultivos ilícitos y fin del conflicto con los pasos en materia de desminado.

Dada la gran densidad del texto conocido y sus implicaciones políticas y estratégicas en la terminación de la guerra, lo conveniente es hacer una aproximación puntual a cada uno de los elementos allí incluidos en su presentación para los efectos de su difusión y comprensión de la sociedad civil nacional y de esa manera contrarrestar la perversa distorsión de los conocidos enemigos de la ultraderecha militarista. De todos es sabido que en el arsenal de estos fanáticos fascistas, ha sido un arma de uso recurrente el recurso a enmarañar los debates para obtener ventajas sobre sus adversarios. Para obtener ventaja, la ultraderecha no duda en azuzar todas las pulsiones conservadoras y hasta reaccionarias que anidan en el imaginario popular, atemorizado por el miedo desatado por la crisis a perder lo que se consideraban conquistas sociales.

Primero. La Comisión se conforma para que se esclarezca y conozca la verdad sobre lo ocurrido en el conflicto. Con este propósito el Gobierno Nacional y las FARC-EP han alcanzado un acuerdo para que se ponga en marcha, una vez firmado el Acuerdo Final, la Comisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No repetición (en adelante la Comisión), que será un mecanismo independiente e imparcial de carácter extra-judicial.

Segundo. La Comisión hará parte del sistema integral de verdad, justicia, reparación y no repetición que se ha de acordar en la Mesa para satisfacer los derechos de las víctimas, terminar el conflicto y alcanzar la paz. En el marco de la discusión sobre la integralidad del sistema y sus mecanismos judiciales y extrajudiciales, se acordarán los temas cuya concreción depende de la relación entre los diferentes mecanismos del sistema.

Tercero. La Comisión deberá cumplir tres objetivos fundamentales: a)la Comisión deberá contribuir al esclarecimiento de lo ocurrido, de acuerdo con los elementos del mandato que se le señalan, y ofrecer una explicación amplia de la complejidad del conflicto, de tal forma que se promueva un entendimiento compartido en la sociedad, en especial de los aspectos menos conocidos del conflicto; b) La Comisión deberá promover y contribuir al reconocimiento; y c) La Comisión deberá promover la convivencia en los territorios.

Cuarto. Criterios orientadores: a) Centralidad de las víctimas; b) Imparcialidad e independencia; c) Carácter transitorio; d) Participación; e) Enfoque territorial; f) Enfoque diferencial y de género; g) Coordinación con otras medidas de construcción de paz; h) Reglas de procedimiento; i) Garantías para los comisionados y las comisionadas; j) Convivencia y reconciliación.

Quinto. Mecanismo extra-judicial: La Comisión será un mecanismo extra-judicial. En este sentido, sus actividades no tendrán carácter judicial, ni podrán implicar la imputación penal de quienes comparezcan ante ella. La información que reciba o produzca la Comisión no podrá ser trasladada por esta a autoridades judiciales para ser utilizada con el fin de atribuir responsabilidades en procesos judiciales o para tener valor probatorio; ni las autoridades judiciales podrán requerírsela.

Sexto. Metodología. La Comisión tomará todas las medidas necesarias para garantizar la mayor objetividad e imparcialidad posible para el desarrollo de sus actividades, para lo cual adoptará procedimientos para contrastar y verificar la calidad de la información que recolecte, incluyendo su confiabilidad, y para identificar la información falsa que pudiera haber sido suministrada de mala fe a la Comisión. La Comisión hará pública su metodología.

Séptimo. Mandato. La Comisión tendrá como mandato esclarecer y promover el reconocimiento de:

Prácticas y hechos que constituyen graves violaciones a los derechos humanos y graves infracciones al Derecho Internacional Humanitario (DIH), en particular aquellas que reflejen patrones o tengan un carácter masivo, que tuvieron lugar con ocasión del conflicto, así como la complejidad de los contextos y las dinámicas territoriales en las que estos sucedieron.

Las responsabilidades colectivas del Estado, incluyendo del Gobierno, y los demás poderes públicos, de las FARC-EP, de los paramilitares, así como de cualquier otro grupo, organización o institución, nacional o internacional que haya tenido alguna participación en el conflicto, por las prácticas y hechos a los que se refiere el párrafo anterior.

El impacto humano y social del conflicto en la sociedad, incluyendo el impacto sobre los derechos económicos, sociales, culturales y ambientales, y las formas diferenciadas en las que el conflicto afectó a las mujeres, a los niños, niñas, adolescentes, jóvenes y adultos mayores, a las personas en situación de discapacidad, a los pueblos indígenas, a las comunidades campesinas, a las poblaciones afrocolombianas, negras, palenqueras y raizales, a la población LGBTI, a las personas desplazadas y exiliadas, a los/as defensores/as de derechos humanos, sindicalistas, periodistas, agricultores, ganaderos/as, comerciantes y empresarios/as, entre otros.

El impacto del conflicto sobre el ejercicio de la política y el funcionamiento de la democracia en su conjunto, incluyendo el impacto sobre los partidos y movimientos políticos y sociales, en particular los de oposición.

El impacto del conflicto sobre quienes participaron directamente en él como combatientes y sobre sus familias y entornos.

El contexto histórico, los orígenes y múltiples causas del conflicto, teniendo en cuenta como insumo los informes de la Comisión Histórica del Conflicto y sus Víctimas, entre otros.*

Los factores y condiciones que facilitaron o contribuyeron a la persistencia del conflicto, teniendo en cuenta como insumo los informes de la Comisión Histórica del Conflicto y sus Víctimas, entre otros.

El desarrollo del conflicto, en particular la actuación del Estado, de las guerrillas, de los grupos paramilitares y el involucramiento de diferentes sectores de la sociedad.

Los procesos de fortalecimiento del tejido social en las comunidades y las experiencias de resiliencia individual o colectiva.

Los procesos de transformación positiva de las organizaciones e instituciones a lo largo del conflicto.*

Octavo. Período objeto de estudio de la Comisión (ámbito temporal). Para abordar los distintos elementos de su mandato la Comisión tendrá como ámbito temporal el período del conflicto. Como ello supone un marco temporal extenso, será necesario que la Comisión establezca dentro de éste prioridades de su investigación. No obstante, para efectos de cumplir con el propósito de esclarecer plenamente los orígenes y múltiples causas del conflicto la Comisión podrá explorar eventos históricos anteriores a éste, teniendo en cuenta como insumo básico, entre otros, los informes de la Comisión Histórica del Conflicto y sus Víctimas.

Noveno. Proceso de escogencia. La Comisión estará conformada por 11 comisionados/as. Para su escogencia se pondrá en marcha un procedimiento de postulación y selección que ofrezca garantías de legitimidad, imparcialidad e independencia a toda la sociedad colombiana y en particular a las víctimas. El proceso de postulación de candidatos será amplio y pluralista, asegurando que todos los sectores de la sociedad, incluyendo las organizaciones de víctimas, entre otros, puedan postular candidatos.

Los/as comisionados/as serán elegidos por un comité de escogencia. Este comité estará compuesto por 9 integrantes. El Gobierno y las FARC-EP, de común acuerdo, seleccionarán a través del mecanismo que acordemos 6 de los/as integrantes del comité de escogencia. Los/as 3 integrantes restantes serán los/as delegados/as de 3 personas u organizaciones que acordemos en la Mesa. Todos los integrantes del comité de escogencia deberán inspirar confianza en la ciudadanía.

Decimo. Duración. La Comisión tendrá una duración de 3 años incluyendo la elaboración del informe final. La Comisión contará con 6 meses para preparar todo lo necesario para su funcionamiento. La publicación del informe final se realizará durante el mes siguiente a la conclusión de los trabajos de la Comisión.

Este el ABC de la Comisión de la verdad, que es preciso conocer para que sus enemigos no la distorsionen ni manipulen.

A propósito, conviene consignar acá por lo menos una definición filosófica de la verdad que enriquezca el sentido común de millones de colombianos.

“(…) Con el término “verdad” podemos referirnos a una realidad o a una proposición y, así, hablamos de una verdad ontológica (de la realidad, del ser) o de una verdad lógica (del conocimiento, de la proposición mediante la que se expresa un juicio).

En el primer caso decimos que una cosa es verdad, o verdadera, para indicar que no se trata de una ilusión, de una apariencia, siendo entonces la verdad idéntica a la realidad, a lo que las cosas son.

En el segundo caso consideramos que la verdad es una propiedad del enunciado, de la proposición (no de la realidad, del objeto) y decimos que la verdad consiste en la adecuación o correspondencia de la proposición con aquello a lo que se refiere (con los hechos, con la cosa). Si tal correspondencia no se da decimos que la proposición es falsa (…)”.

Por: Horacio Duque Giraldo / Desde Abajo
Junio 12, 2015 · de democraciaenlared · 
en Actualidad PolíticaNacionalProceso de Paz

 


PEPE MUJICA Y LA PAZ

El Pepe conmocionó la clausura del II Foro por la Paz de Colombia en Montevideo.

Mujica, expresidente uruguayo, dijo el domingo 7 de junio en el Paraninfo de la Universidad de la República, colmado de jóvenes, banderas, consignas cantadas, dirigentes del Frente Amplio y participantes internacionales, frases como estas: “Cuando en América Latina un país está en guerra, no es un problema solo de ellos, es un problema de todos”. “Un proceso de paz rodeado de enemigos es una cosa dramáticamente seria”. “Cualquiera que sea el camino que tome la guerra la sociedad y la vida no se detienen”. “La guerra la libran ejércitos formados con los hijos de la pobreza”. “La tolerancia no es una práctica de la burguesía sino un valor de quienes están dispuestos a cambiar el mundo”. “Es preciso sacar adelante la paz en medio de todas las contradicciones”. “Estamos en la prehistoria mientras sigamos en la guerra”. “La paz de Colombia es el suceso más importante de América Latina en este tiempo”.

Así, con alta vibración y una fortalecida voluntad de rodear de efectivo apoyo el proceso de paz de Colombia se concluyeron dos eventos complementarios: el encuentro interparlamentario y el foro de fuerzas sociales y políticas, los dos deliberaron del 5 al 7 de junio enfatizando que es el tiempo de la paz colombiana y que esta interesa a todo el continente. Muchas voces convergieron en la idea, subrayada también por Mujica, de que “el conflicto armado colombiano es la ventana por donde se cuelan poderes extraños a este continente”.

Los dos espacios de deliberación no solo sirvieron para alimentar el entusiasmo sino el sentido estratégico de la lucha por la paz y la visualización de caminos y acciones prácticas al respecto. El reconocimiento a los avances logrados en las conversaciones del gobierno colombiano con las Farc-Ep fue unánime. Igualmente unánime fue la postura de procurar la formalización de conversaciones Gobierno – ELN respetando las características de este agrupamiento insurgente y, sin imposición de ninguna clase, dar lugar a la instalación de una mesa paralela en el marco de un solo proceso de paz. Se conoció que integrantes de alto nivel del ELN, presos algunos de ellos en la cárcel de Bellavista en Medellín, hicieron llegar, con ocasión del II Foro, una carta al Expresidente Mujica de la cual no se hizo mención explícita alguna, pero que, sin duda, es un hecho que puede contribuir a dar los pasos que aún faltan para que se abra esta mesa formal de conversaciones.

Lo ocurrido en Montevideo acentúa el contraste, ya destacado por diferentes observadores, del creciente apoyo internacional al proceso y las enormes dificultades que aún subsisten para consolidar el apoyo de la propia ciudadanía colombiana a la paz política. La idea que surge espontáneamente es la de capitalizar el apoyo externo para el apoyo interno. Mujica planteó que “aún no se siente el calor de masas” para causas vitales de América Latina como son las de la integración continental y la paz colombiana. Recuerda el autor de estas líneas el paro de pocas horas convocado por la Central Europea de Sindicatos en septiembre de 1975 contra la dictadura de Francisco Franco. Fue una acción de movilización continental breve pero contundente que contribuyó al final del régimen fascista en ese país europeo.

El Foro en Montevideo contó también con la presencia del Alcalde de Bogotá, Gustavo Petro quien, alternando con Atilio Borón, sostuvo que si se firma la paz la izquierda podrá ganar las elecciones presidenciales en 2018 y abrir una nueva primavera democrática en América Latina.

Por: Horacio Duque Giraldo / Desde Abajo
Junio 12, 2015 · democracia en la red · en Actualidad PolíticaNacionalProceso de Paz


Gustavo Álvarez Gardeazábal

“Cuando yo muera, y el día cada vez está más cercano, que no me cremen ni me lleven a ninguna iglesia. Solo trasteen mi cadáver al Cementerio Libre de Circasia y que me entierren parado porque ni de muerto pienso doblar la cerviz”

¿LA VERDAD?

NO ESTOY DE ACUERDO CON LA TAL COMISIÓN DE LA VERDAD QUE DICEN HABER CONVENIDO EN LA HABANA.


No estoy de acuerdo con la tal Comisión de la Verdad que dicen haber convenido las partes que negocian el final de las Farc en La Habana. Me parece ajena al temperamento del colombiano común y es peligrosa, dañina e innecesariamente provocadora.


Los colombianos nos hemos caracterizado por tener una sobrecarga genética, cultural y antropológica que nos diferencia de nuestros congéneres latinoamericanos. Cuando los españoles (sobrantes de cárceles) llegaron a estas tierras, encontraron 120 tribus en permanente guerra entre ellas.


Cuando se acabaron los indios varones por las pestes que trajeron los españoles o muertos por la cruz o por la espada, trajeron negros perdedores de guerras africanas a quienes sus vencedores vendían como esclavos a los portugueses. Descendemos de esa triple mezcla de guerra.


Nosotros no necesitamos la verdad para poder perdonar. Mucho menos para olvidar. En cambio, si nos ponemos a hurgar en la herida, vamos a caer en el peligro de la estigmatización, a tener presente a los victimarios y, lo más dañino, a alentar el eterno espíritu de venganza que nos hace sentir verdaderamente colombianos.


En vez de montar con el recuerdo la herramienta de la venganza, constituyamos promotoras de perdón y olvido en cada uno de los municipios de Colombia.


Hagamos una gran campaña mediática para convocar las ventajas del perdón y las garantías que da el olvido. No burocraticemos la paz. Acabemos con la semilla de la guerra, que es y será siempre la venganza.


Gustavo Álvarez Gardeazábal

Publicado en ADN, junio 10 2015,

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@eljodario





EE.UU  APUESTA A LA PAZ

Los amigos de los diálogos de Paz en la Habana estamos muy preocupados por el giro negativo que están tomando ciertos hechos que, dolorosamente, se registran en el país y que tienen que ver con acciones de guerra que mucho daño  hacen al alma sufrida de Colombia. El modelo de negociación aprobado en los diálogos de La  Habana, es decir el negociar en medio de la guerra, no es el más apto para una situación como la colombiana, con tantos “enemigos agazados de la Paz”. Pero si este fue el modelo que se aceptó, no hay nada más que hacer. Por eso nos pareció bien que las partes decidieran continuar con los puntos de la  Agenda después de dos hechos muy duros para el proceso. Uno, el bombardeo de la fuerza aérea a unas unidades guerrilleras en Guapi, Cauca, con el doloroso parte de 26 colombianos muertos y dos, la suspensión del cese al fuego unilateral que habían decretado las Farc desde el año pasado.

Así las cosas debo decir que me pareció esperanzador  el  importante reportaje que el embajador de los EE.UU. en Colombia, Kevin Whitaker,   entregó al diario El  Espectador en su edición dominical del pasado 17 de mayo de 2015.

El Embajador Whitaker es  conocedor de las realidades sociales y políticas de América Latina. Se desempeñó como Coordinador de la Oficina de Asuntos Cubanos, fue su  secretario ejecutivo. Más tarde, Director de la Oficina de Asuntos Andinos y  Subsecretario de Estado para asuntos de Latino América. Es un veterano funcionario de carrera que se ha desempeñado como diplomático en Reino Unido, Jamaica, Honduras, Nicaragua y Venezuela. Graduado en la Universidad de Virginia, lugar  donde nació. Fue nombrado Embajador de los EE.UU. en Colombia por el Presidente Barack Obama. Podemos colegir entonces que conoce bastante la situación de Colombia y de los países vecinos.

El eje  central de sus respuestas viene de su frase inicial cuando manifiesta que “El proceso de Paz está  muy bien diseñado”,  a esto corresponde el apoyo que brinda  su país a las negociaciones con las Farc, tanto en el proceso como en el pos conflicto. Del mismo modo el nombramiento del delegado del Presidente Obama para los diálogos de Paz, señor Bernard Aronson, persona con mucha experiencia en negociación, que conoce muy  bien la región, a quien las Farc ha tratado con respeto. Es la forma  como su gobierno pone su granito de arena para el objetivo de la paz, afirma.

Es interesante ver  como el embajador  manifiesta una posición abierta frente a ciertos temas espinosos como el regreso o la participación directa de “Simón Trinidad” cuando afirma: El gobierno de Colombia no lo ha pedido, sin embargo, se  ha tomado nota de las declaraciones del Alto Comisionado Sergio Jaramillo acerca de la posibilidad de su liberación para participar en la parte final de los diálogos. Este  tema no está en la mesa, pero somos amigos y aliados de  Colombia y eso quiere decir que vamos a escuchar al Gobierno.

Otro aspecto en el que no se ve una postura  cerrada, es al hablar es sobre  la posibilidad  de que su país renuncie a la solicitud de extradición de los jefes guerrilleros tras un acuerdo de Paz.  A lo que responde: “Es otro tema hipotético. En mi manera de ver hay cosas que se deben decidir al  final, y eso es algo que vale en una negociación….. No es importante ni aconsejable llegar a conclusiones antes de tiempo. No estoy señalando que eso sea posible, digo que hay cosas que se deben discutir al final, no antes”.  Así mismo afirma respaldar el hecho de que el Gobierno busque la inclusión del ELN en las negociaciones, aunque dice: no tenemos un papel directo.

En lo que fue más amplio y generoso en su respuesta fue acerca de cómo y de qué manera sería el papel de EE.UU. para apoyar  en el posconflicto.  Sobre lo que afirmó: “Sería cuestión de solicitar más ayuda para ese propósito y voy a abogar por  eso”. “Otra cosa: en el posconflicto inmediato se necesita ayuda para desmovilización, pero el concepto no está decidido porque es cuestión de los colombianos. Pero si en este momento Colombia quiere participación de mi país, hay que buscar la manera de hacerlo. De lo que se trata es de infraestructura, de institucionalidad, de alternativas, de estilo de  vida, y en todas  esas áreas estamos involucrados. Yo le he preguntado a la gente: Si el gobierno puede hacer algo,  ¿Qué sería? Y la respuesta casi siempre es: Mas carreteras”.

A pesar de los episodios beligerantes que acaban de suceder, yo sigo pensando  que la paz es posible, dado que confluyen tres factores simultáneamente: Las Farc entiende que ya no tiene posibilidades de acceder al poder por las armas y  deben incursionar en el mundo de la política para hacer posible su proyecto social. El gobierno entiende que no está en su posibilidad eliminarles, en cambio sí, su perturbación no facilita  el desarrollo armónico de los planes y programas propuestos como gobierno. Los EE.UU. abren la posibilidad de discusión  sobre algunos temas que antes eran de principios, y  que hoy se  pueden requerir para  la  firma de acuerdos con sentido de realidad.  Sin olvidar  que la situación internacional nos favorece. Cuba país donde se desarrollan los diálogos de Paz está en conversaciones con los EE.UU para el  restablecimiento total de sus relaciones diplomáticas. ¡La oportunidad es ahora!  No la podemos perder.

ALONSO OJEDA AWAD
EX.EMBAJADOR DE COLOMBIA EN EUROPA.
VICE.PRESIDENTE DEL COMITE PERMANENTE DE DEFENSA DE LOS DERECHOS HUMANOS.

 

Posconflicto.org comprometida en la construcción de escenarios de confianza para la Paz, mediante una Cultura de Convivencia, incluyente, participativa, pluralista, multicultural entre otras!

 




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LIGA INTERNACIONAL DE MUJERES POR LA PAZ Y LA LIBERTAD (LIMPAL)

 

Somos una organización social no gubernamental, feminista, sin ánimo de lucro, construyendo paz desde 1915. En Colombia trabajamos desde hace 15 años en la promoción y defensa de los derechos humanos de las mujeres, contribuyendo a la construcción de la sociedad basada en los principios de paz, libertad, dignidad y justicia social. Intentamos fortalecer la promoción de los derechos humanos y la reinvindicación de los derechos de las mujeres, su exigibilidad y hacer viables los procesos de reconstrucción y reparación. Nuestra prioridad es empoderar a las mujeres adultas y jóvenes para que su voz sea escuchada y así participar activamente en espacios de toma de decisión para la reparación integral de sus vidas y la construcción de paz en sus comunidades.


La música, el canto, el folclor, arte y cultura; Cultura, patrimonio en la construcción de la paz. Posconflicto.org comprometido en una cultura de convivencia para la Paz!


 

Colombia no sabe quién fue Otto Morales Benítez

Fue el primero en intentar que se hiciera la paz en este país y el primero en denunciar a los “enemigos agazapados” que siempre han tratado de impedirla.

La Colombia de estos días no sabe a quién enterrarán el  miércoles luego de una misa en el Gimnasio Moderno. Otto Morales Benítez, muerto el fin de semana  fue tan grande y tan influyente en la vida nacional que solo le faltó ser presidente. Y no lo fue porque no se metió la mano al dril para demostrarnos  que él era mucho mejor que Virgilio Barco y sobre todo que no tenía alzheimer como su contendor.

Otto escribió tantos libros, más de cien, que por ninguno de ellos lo recuerda este país con memoria de gallina. Yo siempre creí que el mejor de todos fue su biografía sobre el señor Sanclemente, el viejo bugueño que fue elegido presidente a los 88 años y los godos de Caro y Marroquin prefirieron zarandearlo que respetarlo.

Otto fue inmensamente generoso sin ser un hombre rico. No sé a cuantos colombianos nos ayudó a ser lo que hemos sido. Muchos ya  deben  haber muerto por lo que sus exequias no serán oleadas de gratitud sino esquemas de reconocimiento a quien fue el primero en intentar que se hiciera la paz en este país y el primero en denunciar a los “enemigos agazapados” que siempre han tratado de impedirla.

Liberal de los que ya no existen. Zambo orgulloso de Riosucio, hizo de su vida una carrera de servicio a Caldas, a Colombia y a sus amigos. Nunca pudo superar la muerte tergiversada de su hijo en Paris y cuando Livia, su mujer de tantos años se fue, nos dió otra cátedra de amor y fe.

No puedo medir cuanto aprendí de él. No alcanzo a compensar  en lágrimas todo lo que él me ayudó. Pero así como era de grande y de ruidosa y reconocible su carcajada fue el afecto que le tuve.

Gustavo Álvarez Gardeazábal,

Mayo 25  2015






PUBLICACIÓN

TERRITORIOS

www.revistala13.com

 

 

La tierra nos connota la geografía, la producción, lo tangible, lo tocable. El territorio nos conduce a los recuerdos, a la espiritualidad, a los sabores, olores, colores, sonidos, tactos que nos dan arraigo por el sentir profundo de la pertenencia. La tierra está asociada a la economía. El territorio a la cultura y son una unidad con dos expresiones muy específicas.

 

El territorio abarca la existencia humana y con ellos construimos naciones, regiones, lugares, pueblos… memorias que dibujan las geografías. La piel es el primer territorio de todo ser vivo. El cuerpo y el pensamiento son los lugares íntimos y personales que delimitan la individualidad. El ser colectivos nos define el espacio del ser social. Las casas, las veredas y los barrios son las geografías comunes que están unidas por memorias colectivas. Las identidades se tejen de recuerdos que les dan rostros a los territorios comunes. La noción y el concepto de nación están asociados a un territorio donde habita la memoria histórica que une en discursos un sentir colectivo del pasado.

 

El uso y el abuso de la tierra han generado las guerras en los territorios que conforman este país llamado Colombia. En la memoria histórica de la especie, ese, ha sido un móvil constante de las razones de las guerras. Desde el irrespeto a la vida hasta la vulneración de los derechos más elaborados; los territorios ancestrales, los nichos ambientales, la biodiversidad han sido vejados y en muchos casos arrasados. Son muchos los saldos y las heridas a la tierra y al territorio que le ha dejado, al país, la guerra en estos largos e interminables años. El daño físico y espiritual que ha producido este conflicto de violencia acendrada es visible en toda su desmesura en los territorios violados, desde la niña abusada hasta las lagunas de cianuro en la minería a cielo abierto.

 

Parar la guerra es la consigna más significativa y más sentida en estos momentos tan críticos y también tan esperanzadores. Los enemigos de la paz han existido siempre y se afianzan con más fuerza cuando vislumbran el fin de su gran negocio. Por fortuna cada día hay más personas empeñadas en hacer lo necesario para parar la guerra y apoyar el proceso de La Habana que aunque tengamos preguntas, críticas, vacíos es un buen intento de volvernos a plantear un país que se puede construir por fuera de los límites de la guerra.

 

Este número tres de La13 recoge en el concepto amplio de territorios las distintas versiones, opciones, opiniones, sugerencias y vivencias de que se procesan en el cuerpo- territorio, en la piel-texto, en las memorias, en los lugares, en los momentos.


Consideraciones presentadas a la Subcomisión de género, asesora de la Mesa de Conversaciones entre el Gobierno y las FARC-EP para poner fin al conflicto armado*

Por María Eugenia Vásquez Perdomo

La Habana, febrero 11 de 2015

Me preguntan qué impacto tuvo la representación en La Habana de la Red de Mujeres y digo: renovar la confianza en que nuestra presencia como actoras políticas es oportuna en este proceso. Nuestra experiencia es válida porque ha sido reflexionada junto a diversos grupos de mujeres con los que hemos trabajado durante estos años.

Afianzar la certeza de que se necesita incrementar una pedagogía de paz con tres elementos centrales:

•              Des-idealizar la paz pensada como solución a todos los conflictos existentes

•              Rechazar las lógicas de guerra y la militarización que permea la vida social

•              Destacar nuestra identidad como actoras en la construcción de paz durante estos 25 años.

 

Somos hijas de nuestro tiempo, mujeres nacidas entre los treinta y los ochenta del siglo veinte. Somos de diferentes clases sociales y niveles educativos; somos de distintas etnias y de variadas opciones espirituales. Somos políticas que hemos sido afectadas por las condiciones de exclusión y violencia que imperan en Colombia. Somos de las generaciones que en distintas partes del mundo buscan mayor participación política, que soñamos con cambios estructurales, que buscamos formas de vivir en libertad con seguridad personal y social; y que, en el contexto histórico y político que nos correspondió, vimos en la vía armada la única manera de ser escuchadas. Dejamos las armas cuando los caminos del diálogo abrieron la posibilidad de una paz que condujo a una nueva Constitución[1] con cambios sustanciales en el horizonte político,  en la que parte del movimiento guerrillero de la época tuvo un papel protagónico, o cuando consideramos que había otras posibilidades para la paz.

Somos la Red Nacional de Mujeres Excombatientes de la Insurgencia colombiana. Esta Red agrupa a mujeres que por diversos caminos, individuales o colectivos, nos hemos erigido en constructoras de paz. Unas, participantes de las organizaciones firmantes de los Acuerdos de Paz con el Estado colombiano[2]; otras, mujeres insurgentes solidarias con la lucha de otros pueblos; algunas, que dejamos las armas por decisión propia, en diferentes circunstancias, y mujeres pertenecientes a las redes de apoyo político.

El Colectivo de Mujeres Excombatientes de la Insurgencia es nuestra razón social.  Es nuestro ente institucional, quien administra, representa y articula; es el motor que ha movilizado a centenares de mujeres para que juntas tejamos la Red que nos visibiliza y nos alienta para hacer oír nuestras voces.

Consideraciones presentadas a la Subcomisión de Género

1. Las mujeres que participamos en la insurgencia exigimos ser visibilizadas, nombradas y reconocidas como actoras políticas. Ahora bien, por nuestras  especificidades, necesitamos que se abran espacios  de participación ciudadana en los que participemos y estemos representadas como colectividad en plenitud de derechos.

- La participación de mujeres en la insurgencia se ha incrementado con el paso del tiempo. Reconociendo que las mujeres tenemos necesidades e intereses diferentes a los varones, aún dentro de los mismos movimientos políticos, consideramos que la expresión de esas necesidades e intereses deben tener la posibilidad de expresión autónoma y, al mismo tiempo, hacer parte integral de los Acuerdos para poner fin al conflicto armado, enriqueciéndolos.

- Cualquiera de los acuerdos programáticos que arroje este proceso deberán tener en cuenta las especificidades ya mencionadas y desarrollar las acciones afirmativas necesarias para hacer realidad el reconocimiento e inclusión plenos de las insurgentes, en la sociedad.

Otra de las especificidades que queremos poner de presente las mujeres,  para concretar la inclusión,  son las acciones que deben desarrollarse respecto a las prisioneras políticas y a las mujeres en exilio.

Fruto de la sensibilidad frente a las diversas experiencias de mujeres insurgentes, luego de los Acuerdos de los años 90, hicimos consciencia de las mayores dificultades que han enfrentado las indígenas, afrocolombianas y campesinas durante el proceso incorporación a sus comunidades.  En esta ocasión, queremos contribuir a preparar su acogida por parte de la sociedad, y en ello estamos dispuestas a trabajar, como un componente de la reconciliación.

En este mismo sentido, alertamos sobre la atención especial que debe brindarse a la situación de las mujeres de base y a aquellas que presentan situaciones de discapacidad producto de las acciones de guerra, dadas las diferentes condiciones adversas que deben afrontar, frente a las cuales debe exigirse al Estado la efectiva y oportuna puesta en marcha de acciones afirmativas.

2. La Red de Mujeres Excombatientes de la Insurgencia, aquí presente, cuenta con una experiencia producto de 14 años de reflexión, búsquedas, reencuentros, construcción de identidad y memorias, acciones de paz, interlocución con espacios de mujeres y de otras organizaciones y movimientos sociales y políticos que nos han permitido conocer, dialogar y hacer propuestas sobre las transformaciones que consideramos necesarias para aclimatar una paz con justicia social.

Estos espacios permitieron rememorar afectos y solidaridades tejidas colectivamente y hacer consciencia del significativo papel que desempeñamos las mujeres de cara al cuidado de las y los otros, de las relaciones al interior de las diferentes organizaciones  insurgentes, con las comunidades y la sociedad en su conjunto.

A partir de ahí y de la construcción de una identidad que no niega su pasado, fuimos encontrando la fuerza para posicionarnos como colectivo con propuestas y acciones de paz, pensadas desde nosotras.  Propuestas que van de lo general (lo público) a lo privado (las relaciones interpersonales) y a las sábanas (las relaciones de pareja), desentrañando y transformando todas las opresiones que generan violencias.

3. Con nuestra bienvenida a esta nueva etapa de trabajo por la paz, queremos poner esta experiencia a su servicio.  Al mismo tiempo, sentimos alegría al pensar que estos procesos de búsqueda y memoria se verán enriquecidos con sus aportes, tanto en lo que compete a nuestras vivencias, como en las propuestas que construiremos para presentar al país.

4. Especial atención deberá prestarse a los enfoques de la actual Política Pública sobre es programas de Desarme, Desmovilización y Reintegración, en nuestro concepto, inscritos en una lógica de guerra que inicia la ruta de acogida en una Unidad Militar o de Policía y ofrece como primera opción[3], recompensas a cambio de información y delación. Posteriormente, en los llamados “Hogares de Paz” espera la certificación  que le permite ingresar  al proceso de Reintegración Social y Económica desarrollado por la Agencia Colombiana para la Reintegración (ACR). Frente a éstos procesos también tenemos una mirada crítica que podremos exponer en detalle[4], en el momento de discusión del último punto de la Agenda.

De manera general anotamos que, tanto si acuerdan hacer ajustes a la Política Pública para la Reintegración y definir una entidad encargada de su desarrollo, como si generan una nueva Política Pública al respecto, en ambos casos, deberán acatar plenamente la Resolución 1325  cuando en sus considerandos reafirma “el importante papel que desempeñan las mujeres en la prevención y solución de los conflictos y en la consolidación de la paz, subrayando la importancia de que participen en pie de igualdad e intervengan plenamente en todas las iniciativas encaminadas al mantenimiento y el fomento de la paz y la seguridad, y la necesidad de aumentar su participación en los procesos de adopción de decisiones en materia de prevención y solución de conflictos.”

Y cuando “Alienta a todos los que participen en la planificación para el desarme, la desmovilización y la reintegración a que tengan presentes las necesidades distintas de los excombatientes según sean de género femenino o masculino y tengan en cuenta las necesidades de sus familiares a cargo”[5]

Esta Resolución exhorta a las partes que negocian acuerdos de paz, a tomar en cuenta, no sólo las necesidades específicas de las mujeres y niñas en los procesos de repatriación, reintegración y reconstrucción, después de los acuerdos, sino a apoyar y destinar recursos para fortalecer las iniciativas de paz de las mujeres locales y para que ellas participen de los mecanismos que desarrollan los Acuerdos. Así mismo, garantizarles la protección plena de derechos políticos contemplados en la Constitución, el sistema electoral y el sistema judicial. También exige desterrar la impunidad que acompaña los crímenes de guerra, especialmente los relacionados con la violencia sexual. Y convoca a quienes participan en la planeación del desarme, desmovilización y reintegración a tomar en cuenta las diferencias y diversidades que presentan las mujeres excombatientes, y a consultarlas.

Cerramos reconociendo que la presencia y participación de mujeres en la delegación de  las FARC-EP es un avance con respecto a anteriores procesos y Acuerdos de paz; así como la instalación de una Subcomisión de Género[6] en la que también participan mujeres farianas, en interlocución con organizaciones, redes y movimientos de mujeres.  Los resultados de este trabajo mancomunado comienzan a verse reflejados, por ejemplo, en la propuesta de las FARC[7] sobre el reconocimiento a las víctimas del conflicto armado, según las normas internacionales. Concretamente, el punto 5, reconoce la especificidad de las mujeres víctimas del conflicto armado por ser el principal sector de población que ha sufrido los rigores de la guerra y admite que son los impactos de la discriminación histórica sobre ellas los que profundizan la violencia sexual y el desconocimiento de sus derechos. Al tiempo, reconoce la especificidad de las víctimas LGBTI.

Sin embargo, insistimos en que se aumente la representación de las mujeres de las FARC-EP en calidad de plenipotenciarias en la Mesa de Conversaciones, como una acción afirmativa que las haga visibles como actoras políticas decisivas en los Acuerdos para la terminación del conflicto armado y la construcción de una paz estable y duradera.

Decimos una vez más, ¡La paz con las mujeres, sí va!

*Red Nacional de Mujeres Excombatientes de la Insurgencia.

Este Documento es síntesis de escritos de varias integrantes de la Red a lo largo de 10 años y fue adaptado por nuestra vocera para su lectura en La Habana.

Aquí colgamos el video sobre el día de la participación de la vocera de la Red, María Eugenia Vásquez.

https://www.youtube.com/watch?v=etGqkiSLPFg

Entrevista a participantes en la Subcomisión de género, de Nelly Valbuena Bedoya.

http://mujerescontandoenvozalta.bligoo.com/nosotras-queremos-la-paz


Pronunciamiento 27 de abril

Delegadas y delegados de organizaciones de mujeres y LGBTI que participaron en la Mesa de conversaciones de La Habana entre diciembre de 2014 y enero de 2015.

Las 16 mujeres y 2 hombres que asistimos a Cuba por invitación de la Sub Comisión de Género de la Mesa de Conversaciones de la Habana, en calidad de expertas y expertos en derechos de las mujeres  y del enfoque de género y diversidad sexual, con apoyo de ONU Mujeres y acompañamiento de los Países garantes: Embajadas de Cuba y Noruega, nos reunimos en Bogotá para hacer un balance de esta experiencia y analizar escenarios de oportunidad y estrategias respecto a esta importante agenda para el país.

Como resultado de este Encuentro, desde las Organizaciones de mujeres indígenas, campesinas, negras, feministas, sindicalistas, mujeres víctimas de desplazamiento forzado y despojo, excombatientes, trabajadoras del arte, estudiantes y de personas LGBTI que participamos como invitadas expertas en la Mesa de Conversaciones entre el gobierno Colombiano y las FARC EP en La Habana expresamos:

1. Que buscando contribuir a una salida pacífica del conflicto y aportar propuestas que garanticen una perspectiva de derechos humanos de las mujeres y de la diversidad sexual, en los acuerdos  en particular, y en el proceso de paz en general, para garantizar así que la paz avance en condiciones de justicia y vida digna para nuestros grupos poblacionales, saludamos y reconocemos la voluntad política y el esfuerzo de las delegaciones del Gobierno y las FARC EP por mantener los diálogos.

2. Reconocemos que el mantenimiento de los diálogos y su avance efectivo contribuirá a encontrar mecanismos para superar las tensiones generadas por los hechos de guerra que se presentan dentro de un modelo de negociación en el marco de un conflicto armado como el que tenemos en Colombia. Insistimos a las partes mantener la Mesa de negociación y avanzar en los diálogos para lograr la firma de un acuerdo.

3. De la misma manera pedimos garantizar el respeto al Derecho Internacional Humanitario, contribuir a la desmilitarización de la sociedad, impulsar el des-escalonamiento de la guerra y promover el cese bilateral al fuego.

4. Que lamentamos todas las muertes que han tenido lugar en el país como resultado de la guerra.

Consideramos que éstas podrían y deben evitarse, y que, de la misma manera, no debe haber más víctimas en el marco del conflicto armando que pervive en el país.

5. Que es necesario que la sociedad colombiana avance en reconocer el valor de la paz y la oportunidad de los diálogos como el único camino posible para la terminación del conflicto, al

ser la ruta segura para la paz integral y el ejercicio pleno de la ciudadanía en general, y en especial de los grupos poblacionales que tradicionalmente han sido marginados, excluidos y oprimidos.

6. También hacemos un llamado a los medios de comunicación del país a un manejo responsable y trasparente de la información en materia del proceso de negociación y les pedimos contribuir a una pedagogía para la paz que nos lleve a los colombianos y colombianas a la convivencia en una democracia pluralista y respetuosa de las diferencias y diversidades.

7. Reiteramos que es un imperativo ético escuchar las voces de las mujeres y de las personas

LGBTI en su demanda del cese al fuego bilateral y celeridad en lograr acuerdos definitivos.

También lo es acoger nuestras propuestas para entender y asumir la paz como un proceso de construcción permanente. Sentimos que el conocimiento y experiencia que hemos obtenido desde nuestras organizaciones sirve como un gran aporte para cambiar el rumbo recurrente de la violencia y la vía para tramitar los conflictos públicos y privados.

8. Valoramos muy positivamente la existencia y funcionamiento de la Sub Comisión de Género en la Mesa de Conversaciones como mecanismo estratégico para lograr incorporar los derechos de las mujeres e instamos a las partes a incorporar sus insumos en todos los ámbitos y puntos de la negociación actual.

9. Continuamos comprometidas/os en incidir y hacer seguimiento y veeduría a las propuestas presentadas por las 18 organizaciones que asistimos a La Habana y reiteramos que continuaremos acompañando a las víctimas en la búsqueda de su ciudadanía plena, insistiendo en la pedagogía para la paz.

10. Esperamos que nuestras propuestas se materialicen en los acuerdos que se deriven de la Mesa de diálogos entre el gobierno nacional y las FARC EP en La Habana.

Bogotá, Abril 22 de 2015.

Firman:

•              Asociación Alianza Departamental de Organizaciones de Mujeres del Putumayo “Tejedoras de Vida

•              Asociación Campesina del Catatumbo- ASCAMCAT

•              Asociación de Mujeres Araucanas Trabajadoras –AMART

•              Asociación de Mujeres Campesinas -ASODEMUC

•              Asociación Nacional de mujeres campesinas, negras e indígenas de Colombia –ANMUCIC

•              Casa de la Mujer

•              Colombia Diversa

•              Consejo Regional Indígena del Cauca –CRIC

•              Corporación Caribe Afirmativo

•              Corporación Colombiana de Teatro

•              Cumbre Nacional de Mujeres y Paz – Red Nacional de Mujeres

•              Cumbre Nacional de Mujeres y Paz – Ruta Pacifica de las Mujeres

•              Cumbre Nacional de Mujeres y Paz – Alianza Iniciativa de Mujeres Colombianas por la Paz –IMP

•              Departamento de Mujeres de la Coordinación Nacional de Desplazados. CND

•              Federación de Estudiantes Universitarios – FEU

•              Red de Mujeres Narrar para Vivir

•              Red Nacional de Mujeres Excombatientes de la Insurgencia

•              Red solidaria contra las violencias hacia las mujeres “Mariposas de Alas Nuevas construyendo futuro”



[1] Constitución Nacional de 1991.

[2]M19 (Movimiento 19 de abril), EPL (Ejército Popular de Liberación), PRT (Partido Revolucionario de Trabajadores), CRS (Corriente de Renovación Socialista), Frente Francisco Garnica y Movimiento Armado Quintín Lame. (MAQL). Tomado de Colección “Tiempos de Paz” Programa para la Reinserción – Red de Solidaridad Social, Bogotá, 1999.

[3] De la Unidad Militar o de Policía se traslada al  Grupo de Atención Humanitaria al Desmovilizado (GAHD) bajo responsabilidad del Ministerio de Defensa Nacional.

[4] a) Habrá que pasar de la atención individual a considerar que los procesos colectivos, así partan de la reflexión individual, contribuyen a la construcción de sujetos sociales y políticos activos en la construcción de país; b) proponer que en lugar de un enfoque clínico para la atención emocional  se trabaje con un enfoque psicosocial en una perspectiva de Derechos Humanos, orientados al fortalecimiento de capacidades para la promoción del bienestar y el desarrollo integral de las personas, organizaciones y comunidades; c) plantear que en lugar de centrarse en la censura del pasado se facilite la reflexión sobre las experiencias vividas y su resignificación en positivo, para ponerlas al servicio de la paz; d) ampliar el concepto de familia tradicional hacia las nuevas formas de familia y, en ese marco, definir las acciones para atender de manera efectiva la diversidad de sujetos y sujetas de derechos que alberga en su interior; e) proponer que la actual estrategia de género se nutra de los aportes de las mujeres vinculadas a los procesos y de experiencias anteriores; f) exigir que las mujeres, tomando en cuenta su diversidad, sean consideradas como sujetas de derechos en sí mismas y no solamente cuando presentan situaciones de vulnerabilidad o en su condición de madres.

[5] Resolución 1325 del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, Artículo 13.

[6] El 7 de septiembre de 2014.

[7] Dada a conocer el 24 de octubre de 2014.

 

ARAUCA DESARROLLO, VIOLENCIA Y PAZ

Escuela de Construcción de Pensamiento


 

 

El sociólogo tameño Leonel Pérez Bareño escribió su más reciente libro titulado “TAME: SARMIENTOS Y BURROS. 19 alcaldes de Tame, Arauca, cuentan sus cuitas” y con su generosidad habitual me pidió que lo prologara. Este libro es un viaje al mítico Arauca y a través de su historia dolorosa vamos descorriendo el velo que nos muestra su complejo pasado, donde de ser cuna de la libertad y centro vital del desarrollo petrolero, también se anidaron las expresiones de violencia que originaron diferentes grupos armados, que fueron por sus riquezas, y la fuerza pública que en ocasiones confundió el papel que le otorga la Constitución Política colombiana.

Así escribí el prólogo: Tengo una visión juvenil,  de la última vez que vi en la  Universidad Nacional de Colombia  a Leonel Pérez Bareño. Era un joven inquieto, que se acercaba con mucha decisión a los consejos estudiantiles que en esa época interpelaban, cuestionaban y discutían con valentía, las decisiones, no santas, que el gobierno del  Frente Nacional generaba, buscando bloquear el entusiasmo revolucionario que expresaban, en múltiples acciones, los comprometidos universitarios.  Eran tiempos duros. La dirigencia estudiantil  caminaba a enrolarse en las filas del ELN, en pos del ejemplo del sacerdote Camilo Torres Restrepo, muerto en un combate guerrillero, desigual y confuso  en Patio Cemento, Santander. En las discusiones que se llevaban a cabo en la cafetería central,  Leonel despertaba admiración y reconocimiento  por dos razones: Una, era capaz de sostenerse en dos carreras complejas dentro de la Universidad Nacional de Colombia, agronomía y sociología. Dos, diseccionaba con profundidad y seriedad los elementos centrales por los cuales él creía que era necesario un cambio político que  debía agotarse  dentro de las vías democráticas.

Después supe que  era llanero, de Tame  Arauca,  reclamaba con mucha propiedad la condición de Tierra de Libertad para sus regiones, las que habían visto la formación de los ejércitos libertarios, famélicos pero imbuidos en la profunda fe que ardía en sus almas, habían desafiado el páramo de Pisba con Bolívar y Santander a la  cabeza, de sorpresa derrotaron  en base a su valentía extrema los ejércitos del rey de España, quienes pensaban que jamás los criollos serían capaces de remontar las  escarpadas montañas viniendo desde los Llanos para atacarlos por detrás, pues  creían que Los Andes eran inexpugnables para todos, pero sobre todo para los centauros llaneros que vivían en condiciones precarias en sus cálidas llanuras.

Esto lo expresaba Leonel con mucha satisfacción, el sumun de su orgullo era hablar de su paisano, tameño: Guadalupe Salcedo Unda, quien había liderado el levantamiento liberal campesino  de los Llanos Orientales y quien respondió  de corazón y con  nobleza al llamado de Paz y reconciliación nacional que hizo el general Gustavo  Rojas Pinilla, luego de darle el golpe de Estado  al presidente Laureano Gómez, en 1953. Desafortunadamente su gesto fue respondido con tiros después de firmar los Acuerdos,  Murió en el sur de  Bogotá acribillado a bala por una patrulla de la Policía Nacional, cuando se encontraba desarmado departiendo con unos amigos, el 6 de junio de l957, un mes después del derrocamiento del general Gustavo Rojas Pinilla.

Nos perdimos de vista. La vida fue diseñando para cada uno de nosotros, los múltiples escenarios donde discurrió nuestro proceso vivencial. Poco a poco,  me fui enterando de  su magistral esfuerzo académico al terminar con mucho éxito una maestría en Ciencia Política en el emblemático Instituto Tecnológico de  Massachusetts (MIT) y la Universidad  de Harvard.

La vida separa, pero así mismo va acercando nuevamente.  Una noche, cuando el ajetreo electoral se ponía otra vez al rojo vivo  y Horacio Serpa levantaba  su voz de reconocido dirigente de la  izquierda socialdemócrata, nos encontramos de  sopetón en medio de la algarabía de los centenares de liberales y amigos  de izquierda que acompañamos  las  nuevas propuestas  políticas y  sociales de  este curtido dirigente santandereano, amigo común de ambos.

En  los días posteriores seguimos viéndonos  y una mañana fría bogotana  al calor de una humeante  taza de café me dijo que había  trabajado  un texto que recogía 19 reportajes a mandatarios tameños entre 1934 - 2011  y  quería que yo le hiciera el prólogo del libro. Allí comenzó para mi este fascinante y doloroso viaje al corazón de Tame, fui encontrando en su lectura ese sabor de dolor y esperanza que uno encuentra en todos los municipios colombianos donde la violencia se extendió como una epidemia, que clavó sus garras en lo más  genuino  de nuestra cultura y se fue llevando hijos buenos, trabajadores, padres de familia,  extendiéndose como una mancha de sangre que sembró luto y dolor a todo lo largo y ancho de la geografía Colombiana.

Detrás del apacible y bucólico título “Tame, Sarmientos  y burros. 19 Ex. Alcaldes de Tame, Arauca cuentan sus cuitas” se revela un universo sociológico de una riqueza inconmensurable, donde el largo y complejo proceso histórico del modelaje de nuestra nacionalidad se expresa en sus múltiples facetas, que comienzan desde los inicios de los cuatro siglos que tiene de fundada Tame y continua con la ruralidad de los años 30 del siglo  pasado. La violencia partidista  se anidó en sus lares, arreciándose con el asesinato del gran líder liberal Jorge Eliécer  Gaitán. El espíritu indómito de sus gentes los llevó  a capitanear  ese otro esfuerzo libertario que fueron las famosas guerrillas liberales del  Llano. Quizás sin proponérselo fueron punto vital en la “pacificación” que logró el país cuando  las dos vertientes políticas liberales y conservadores  decidieron firmar en España el  pacto del Frente Nacional.

Es una historia fascinante e increíble, la que nos va contando el autor de esta inagotable cantera que son los reportajes de los alcaldes tameños.  Metafóricamente es el arte del mago, que va sacando sorpresas a cada instante al detallar  el largo camino de su pueblo, enseñándonos  de manera pedagógica el transcurrir histórico  de su amada Tame. Del primer alcalde entrevistado: Héctor Paul Colmenares, nos enseña esa consanguinidad con las familias venezolanas, ratificándonos en la práctica la condición de ser hermanos siameses, Colombia y Venezuela como lo planteó Horacio Serpa en uno de los momentos más álgidos de nuestras relaciones, cuando las incomprensiones de los presidentes de esa época nos pusieron al borde de una guerra fratricida.

Anécdotas de mucho sabor histórico, como la del gran escritor, libre pensador, José María Vargas Vila, quien huyendo de sus perseguidores en Bogotá, a raíz de su participación en el movimiento de los Radicales en la Revolución de 1884, se residenció en Tame donde fundó  una escuela,  para  seguir posteriormente  su camino a Venezuela que lo acogió y  le  brindó asilo.  También es importante el caso histórico del general Gabriel Vargas Santos, héroe de la Guerra de los Mil Días, quien vivió y murió en Tame en el año de 1914.

A través de este hermoso y doloroso recorrido encontramos la génesis de su crecimiento económico en el descubrimiento de pozos petroleros,  detrás de estas riquezas irrumpen los grupos guerrilleros que cubren de luto la tierra tameña. Luego aparecen las Autodefensas Unidas de Colombia AUC que riegan con sangre  las fértiles llanuras y entre sus múltiples acciones de muerte asesinan el 1 de octubre de 2001 a unos de sus más carismáticos alcaldes Octavio  Sarmiento  Bohórquez, descendiente de las familias raizales que dan el título a la obra que hoy con gusto y reconocimiento me permito prologar.

Al recorrer estos  pasajes históricos,  quiero remarcar la invitación a sumergirnos en sus páginas,  con la seguridad de que asimilamos  elementos importantes que nos acercan a la comprensión de nuestra dolorosa historia, pero también alcanzaremos a visualizar la esperanza de ser capaces de lograr la Paz y la Reconciliación de la nación, en la presente coyuntura histórica que marcan los diálogos de La Habana, entre el gobierno nacional y la insurgencia.

Leonel, gracias por este valioso esfuerzo que da cuenta de cómo late el corazón de la nación desde ese pequeño pero vigoroso centro que es Tame, que además de haber sido el generador y testigo de innumerables luchas por el sueño libertario que aún sigue vigente, nos ha regalado tu existencia, para que de manera magistral nos entregaras el maravilloso texto que hoy invito a leer con la vocación del aprendiz que quiere asimilar su historia no para repetirla, sino para transformarla y mejorarla..

Alonso Ojeda Awad

Ex. Embajador de Colombia en  Europa.
Vice. Presidente del Comité Permanente de los Derechos Humanos

 


OFICIO UNIVERSIDAD SERGIO ARBOLEDA



POSCONFLICTO DESDE EL CONGRESO DE LA REPUBLICA

http://www.cpmimagazin.com/?p=118

 

Fundación Para la Reconciliación y la Paz

MEJOR MICROEMPRESA DEL AÑO 2014

Por su Aporte, Espíritu Emprendedor, Desarrollo Empresarial, Fortalecimiento, Liderazgo, Generación de Empleo,

Por Creer en lo Nuestro y Construir Patria.

Dado en Bogotá D.C. a los 24 días del mes de octubre de 2014 en el Salón Boyacá, de la H. Cámara de Representantes, Congreso de la República, de conformidad con la Ley 905 de 2004

 

http://www.caracol.com.co/audio_programas/archivo_de_audio/ong-posconflicto-habla-sobre-la-historia-de-dialogos-de-paz-en-colombia/20140823/oir/2379985.aspx

 

http://www.caracol.com.co/audio_programas/archivo_de_audio/ong-posconflicto-habla-sobre-la-historia-de-dialogos-de-paz-en-colombia/20140823/oir/2379985.aspx

 

Escuela de Construcción de Pensamiento

Reflexión hablando de Paz: Lo mejor que le puede pasar a Colombia, es que se firme el "Acuerdo General para la terminación del conflicto y la construcción de una paz estable y duradera" con las Farc-EP,  aún con  los defectos que pueda tener y, se tendrá que ratificar  y mejorar con el referendo; ¡lo peor!, que no se firme, pasaran dos generaciones para retomar un proceso semejante.

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CAMPAÑA

“AMIGOS CONSTRUCTORES DE PAZ”

¡La Paz está en Peligro!

INTRODUCCIÓN

El Conflicto Armado Interno que vive Colombia desde hace ya medio siglo, su terminación y posterior construcción de la paz, están más que sobre diagnosticados.

Los estudios cuantitativos más recientes parten, se cree, desde finales de la década del 90 del siglo pasado. En aquella oportunidad fue identificado un proyecto, dirigido por los profesores Francisco Leal y Álvaro Camacho Guizado, con el nombre de “La paz es rentable”[i].

Los temas de estudio se abordaron desde las perspectivas y “áreas estratégicas de los contextos urbano, seguridad nacional, seguridad ciudadana, cuestión rural, relaciones internacionales, justicia, y agenda de paz; más los de “narcotráfico y derechos humanos, integrados a cada uno de los ya seleccionados”[ii].

Todos los propósitos, tanto del estudio enunciado anteriormente como de otros, se han orientado y concebido especialmente a “sentar las bases para una política estatal sobre la paz”[iii]. Propósitos fallidos después de casi dos décadas de trabajo.

Son múltiples las razones por las cuales los proyectos abordados no han tenido satisfactoria realización y feliz término. Para algunos, ha faltado interés de las élites políticas en el compromiso y realización de tal propósito. Para otros, los gobiernos de turno han abordado el propósito desde el ámbito de la gobernabilidad y el interés cualitativo de la política del momento y no desde la estructura y el interés específico del Estado y, para los más pragmáticos,  la debilidad mayúscula está en el desencanto y apatía de la sociedad civil (por no estar representada) en la tarea de complementar los análisis cuantitativos con trabajo realista y constructor.

Un último esfuerzo por construir las bases del andamiaje de la “paz”, abordado desde la “terminación del conflicto armado interno” se inició en agosto de 2012 entre el gobierno nacional y las Farc. Proceso sometido a cualquier cantidad de cuestionamientos, positivos y negativos a raíz de la metodología aplicada en la Mesa de La Habana, el antagonismo propio de la incertidumbre política, social y económica de sus posibles efectos y consecuencias y, la puja por el poder de las elites políticas en contienda electoral.

Por eso, hoy, la sociedad civil, desde su trinchera, se atreve a decir que “la paz sigue estando en peligro”. Claro que sí: “La paz sigue estando en peligro” a pesar de los esfuerzos de ayer y de hoy.

La culpa mayúscula: “la imposibilidad que tiene la sociedad civil de transitar hacia la construcción de un modelo de paz acorde con las expectativas generales de la sociedad colombiana, sobre la base de la solución de los problemas estructurales que han degenerado en condiciones objetivas y subjetivas de destrucción social, que en términos axiológicos materializan la ineficaz función de racionalizar el interés colectivo y la inoperancia del papel inalienable en la defensa del bien común, en especial el referido a la paz”[iv].

EL PROPÓSITO

¿Cómo dar solución a lo anterior?

Esta pregunta amerita una respuesta, más técnica que política.

El Movimiento “Amigos Constructores de Paz” desde la Sociedad Civil pretende catalizar el compromiso societal de buscar satisfacer necesidades básicas de supervivencia y desarrollo humano, incorporar a la vida moderna a amplios estratos de la población, iniciar la construcción de una sociedad colombiana moderna y democrática, con ética planetaria (humanismo y ecología) en las esferas política, económica y social y, en fin, iniciar la formación de verdaderos líderes estrategas y disruptivos en la tarea de ser constructores de paz a la medida de nuestra sociedad colombiana.

JUSTIFICACIÓN

El Movimiento “Amigos Constructores de Paz” es portador del desafío central de esta sociedad colombiana actual y vigente; para, a partir de lo ya analizado y sobre diagnosticado, “abordar desde lo privado, colectivo y publico la transformación de la sociedad colombiana, la participación en los temas centrales del proceso de trasformación, en la estructuración de los mecanismos, normas y procedimientos para avanzar hacia una mayor participación ciudadana, conforme a la Constitución Política y al orden internacional”; y así, avanzar hacia la construcción participativa de un “acuerdo societal sobre un ordenamiento político, económico y social fruto de la convicción, del compromiso entre grupos y sectores representativos de la sociedad” y desde  valores propios de cohesión, y “no de la imposición de los intereses de unos grupos dominantes, legales o ilegales, sobre el resto de la sociedad, supeditándose lo público a los intereses privilegiados privados”[v].

De no progresarse en este proceso de concientización, formación, estructuración y ejecución de acciones privadas, públicas y colectivas, desde la perspectiva de la “civilidad” y del enfoque de la “destrucción social” y de no alcanzarse un compromiso colectivo-público para la construcción de un “nuevo” país”, se estaría allegando los elementos sustanciales para la configuración de una “frustración nacional más” y sus efectos y consecuencias políticos, económicos y sociales son impredecibles.

Que se requiere:

Liderazgo y compromiso, de todos y  cada uno de los “Amigos Constructores de Paz”, para el cumplimiento de este propósito, y de la unidad de cada uno de los ciudadanos en la construcción de esa Paz que todos anhelamos como tejido social.

Todo empieza con un compromiso individual, un “Pacto con la Mismidad”, un pacto consigo mismo; en la forma de pensar, en lo que decimos y en la forma como actuamos, es decir “vivir interiormente” en paz y con responsabilidad social.

Hamilton H.
Director

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PD: En nuestra sociedad, la familia, que es una institución críticamente importante para formar las mentes, valores y comportamiento de nuestros hijos y de las futuras generaciones, ha llegado a ser en muchos casos una simple extensión del estado. ¡Debemos restaurar la Familia, la Sociedad! en amor y con amor, respaldado en el don de la autoridad.

 

¡La violencia nace en la persona, crece en la familia y se multiplica en la sociedad; Igual la Paz! Hamilton.

DEJANOS TU COMENTARIO

 



[i] CAMACHO, Álvaro y LEAL, Francisco .Compiladores. ARMAR LA PAZ ES DESARMAR LA GUERRA. CEREC, DNP, FESCOL, UN. Bogotá, 2000.

[ii] Ibídem

[iii] Ibídem

[iv] Ibídem

[v] Ibídem

 

 

Encuestas

Cual cree que es la naturaleza del conflicto colombiano?